Según la Organización Mundial de la Salud, se entiende por vacuna cualquier preparación destinada a generar inmunidad contra una enfermedad estimulando la producción de anticuerpos. Puede tratarse, por ejemplo, de una suspensión de microorganismos muertos o atenuados, o de productos o derivados de microorganismos. El método más habitual para administrar las vacunas es la inyección, aunque algunas se administran con un vaporizador nasal u oral.

¿Por qué vacunar a sus hijos?
Los niños necesitan vacunas para protegerse de enfermedades inmunoprevenibles, porque preparan su organismo para combatir estas enfermedades, que pueden generar complicaciones graves, dejar secuelas y provocar incluso la muerte.
Al vacunar a su hijo a tiempo usted lo puede proteger de infecciones e impedir que contagie a otros niños en la escuela o en el jardín.
Los menores de seis años son muy susceptibles de contraer enfermedades porque su sistema inmunológico no ha desarrollado las defensas necesarias para luchar contra las infecciones.
La malnutrición no es una contraindicación, por el contrario, es un indicio firme acerca de la necesidad de la vacuna